Feminización o prácticas preñadas de emancipación – Luisa Fuentes Guaza

Por Luisa Fuentes Guaza*
 
Esta investigación ha sido comisionada por Colección Patricia Phelps de Cisneros

 

Uno de los horizontes que todo curador persigue es el de poder alcanzar un estado de autonomía respecto a cualquier tutela, consciente o inconsciente, que condicione nuestros “modos” de ejercer la práctica.

El uso del término “feminización”, en el contexto de esta investigación, va íntimamente unido a la emancipación respecto a cualquier dinámica, estructura, lógica o inercia que ralentice o cancele nuestro proceso de empoderamiento curatorial: el cual constituye un fin en sí mismo (1) como ideal forma de interpelación.

Feminización, como adjetivación, no se inscribe dentro de los debates sobre construcción de género. No estamos reflexionando sobre “modos” de hacer articulados por un determinado género sino en posibles “modos” de ejercer la práctica curatorial que trascienden las problemáticas generadas desde las jerarquías de enunciación falo-céntricas, dando por superado cualquier sistema de normalización y estabilización que identifique unos “modos” de ejercer la práctica con un determinado género.

Que el impulso mayoritario de este tipo de prácticas venga por parte del género, hetero-normativamente llamado “femenino”, sobre todo, en los proceso activados desde Centro América en los últimos años -objeto de estudio de esta investigación-, no significa que Feminización hable de un tipo de “práctica curatorial femenina”, dado que en el contexto –especulativo e hipotético- donde se inscribe, queer y postidentitario (2), aboga por habitar un espacio crítico respecto a los efectos normativos de toda construcción identitaria –tanto sexual, de clase o raza-.

Pero sí subrayar, que Feminización sí bebe, e incorpora en su matriz, una reivindicación común en las distintas corrientes feministas: la esencialidad de promover condiciones de igualdad y justicia (3), indispensables, para alcanzar una práctica emancipada y autónoma respecto a cualquier tutela.

El uso de Feminización está entroncado en la identificación de los rasgos propios de retículas&tramas curatoriales que precipitan procesos de desprendimiento respecto a cualquier categoría opresiva que perpetúe un patrón de opresión-jerarquía-dominación.

Feminización se hila desde lo que abre, circunda, apapacha, rodea, disloca o baila, frente al verticalismo opaco del positivismo. Se aleja de manera gradual del manejo polarizado-dicotomizado de cualquier problemática.

Apuntala un proceso “des-clasificatorio”-librado así mismo- respecto a ciertas estructuras de pensamiento –ya sean lógicas, narraciones o “modos” de ejercer la práctica- que devengan en inercias tuteladas; y enarbola, como punto de anclaje, la descolonización radical de las estructuras sociales y políticas sobre las que se ha moldeado históricamente nuestra convivencia social, tal como reivindica la teórica y activista aimara, Silvia Rivera Cusicanqui(4).

A continuación, poniendo el foco en procesos en activo desde Centro América en los últimos años, un primer ejercicio de aproximación hacia posibles estrategias responsables de articular lo que proponemos como “prácticas de feminización”. Las cuales tienen como horizonte ser parte del extenso, y profundo, proceso de transición paradigmática(5). A partir del desprendimiento, progresivo, de cualquier tipo de dinámica o automatismo, que las pueda dirigir a reductos ideológicos o a un “modo” de hacer no empoderado.

Todos estamos dentro: disolución de la periferia, adiós al principio antrópico y evaporación del espacio panóptico.

Feminizar implica de forma indiscutible la disolución total del concepto de periferia, del otro subalterno. No se trabaja por la inclusión, ya que se parte de la premisa de “estar tod@s dentro”.

Cualquier adscripción geo-etno-política del concepto “centro” se va, progresivamente, disolviendo. Se supera la concepción binaria, “sujeto-objeto”, por lo que deja de existir un mundo “externo”. La energía de la exterioridad se asume como un “baile en el interior del gran poder”(6).

Para los espacios abiertos por este tipo de prácticas, cualquier principio antrópico, desaparece. La especie humana -animal humano- no se sitúa como la medida a partir de la cual se lee lo que acontece. Las narrativas y poéticas se van desprendiendo de la intención humanizante para incorporar todo tipo de escalas relacionadas con lo no-humano. Además, todo el “asunto” público, no está capitalizado, por lo tanto, cualquier proceso de “apertura” –prioritaria vocación de la feminización- pone en marcha estrategias para la evaporación del espacio como lugar panóptico, para la des-regularización del control de los hábitos y ritmos vitales, abriendo la posibilidad de poder desvincular la “diferencia” del espacio de exclusión. No es necesaria la “inclusión”, ya que “todos estamos dentro”.

Sin olvidarnos que feminizar implica una total superación  de la “voluntad de acción y utilidad”, propia del individualismo, en virtud de una “voluntad auto-exploratoria”, propiciadora de otros paradigmas político-ideológicos. Ya en los años 40´ del pasado siglo XX, intelectuales trascendentalistas como Waldo Frank, denunciaban las estructuras pensamiento implícitas en el individualismo-positivista: “Me refiero al falso individualismo, ignorante de la totalidad en cada ser, que empujó a los hombres a formar, no verdaderos organismos sociales, sino chusma y rebaños. Me refiero al cristianismo políticamente y jerárquicamente organizado (…)” (7).

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Intervenciones del programa de residencias “Hybridartprojects” (2010-11) en la playa El Zonte, La Libertad (El Salvador), curado por Camila Sol. Arriba: Álvaro Verduzco. “Once intervenciones minimalista para una playa exuberante” (2010-11). Abajo: Intervención de Chintan Upadhyay (2010-11).

Los programa de residencias impulsados por la artista y gestora salvadoreña, Camila Sol, a través de su fundación La Tunca, dan buena prueba de ello. “Hybridartprojects” (2010-11), localizado en la playa del Zonte, albergó durante dos meses a 12 artistas –procedentes de India, USA, Hungría, Alemania, México, El Salvador y Argentina- los cuales se sumieron en la disolución de lo humano a partir del dialogo con otras escalas del paisaje. Experimentando cómo sus ritmos vitales quedaban exentos de las exigencias del utilitarismo.  A su vez, como también sucedió en el programa de residência “Works on paper, on freedom of expression, repression and resistance, a bottle of notes and some voyages”(8) (2015), recorrido por la zona oriental de El Salvador -bastión de la Guerrilla-, los programas propuestos por Sol dignifican narraciones que trascienden la exclusión o invisibilización propias de discursos hegemónicos.

 

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Autoría: Sonsoles Lozano (2014). Sesiones de trabajo del proyecto SUELO I o Vol.1 impulsado desde la plataforma, Estudio Nuboso, en la casa SALO, localizada en Punta San Lorenzo, Veraguas, Panamá.

 

En la plataforma Estudio Nuboso (EN), capitaneada por la artista panameña Ela Spalding, también encontramos rasgos definitorios de este tipo de prácticas: una completa disolución de la periferia, des-regularización de los ritmos vitales en el espacio público y “voluntad auto-exploratoria” para armar nuevos-paradigmas, en este caso, entre arte y ecología.

Propuestas como “Suelo o Vol.1” (2014), llevado a cabo en Punta de San Lorenzo o “LAB de arte y ciencia”, en Tierras Altas de Chiriquí (2015),  indagan en cómo el “conocimiento integral de nuestro entorno se sitúa como pieza clave para activar procesos de empoderamiento y con ello poder articular narrativas de lo que es y puede llegar a ser Panamá” según palabras del propio EN.

Otra particularidad de este tipo de iniciativas, como lo sucedido en la primera edición de “Suelo o Vol.1”, es el diálogo directo con arquitecturas que apuestan por una total disolución del concepto “centro” como dispositivo de legitimación. En este caso, la primera edición de Suelo o Vol.1, armó un grupo de trabajo que investigó sobre posibles economías alternativas y ecologías comunitarias. Sirviéndose de un simbólico emplazamiento, la Casa SaLo, ubicada en la costa pacífica de Panamá, y considerada una imprescindible obra de la arquitectura “esencial”(9) del arquitecto Patrick Dillon.

 

Ser vulnerable y ejercitar la transparencia.

La práctica “tutelada” es una herencia directa de las lógicas “global linear thinking” o inercias del progreso liberal. Cualquier acción que pone en marcha tiene como base ideológica el positivismo, a su vez basado en el pragmatismo, utilitarismo, moralismo e individualismo. El positivismo elimina cualquier posible gesto de vulnerabilidad.  No es “útil” la vulnerabilidad. Sin embargo, para la feminización, la vulnerabilidad curatorial, y el reconocimiento de dicha capacidad, supone la antesala del proceso de empoderamiento y la proximidad real hacia la emancipación.  Según la curadora, Adrienne Samos (10), en su manifiesto “Consejos a un joven curador itsmeño” (11), la práctica curatorial debe, siempre, estar alerta para no volverse utilitaria: “Al igual que con los anteriores, soy solo portavoz de este último consejo: Nunca te enamores del poder. Por mí, quédate con este y olvida los demás”.

Vemos como la incorporación de la vulnerabilidad curatorial se establece, como una clara estrategia de desprendimiento sólo, de posible alcance, para aquellos “modos” de hacer la práctica que asumen la indefensión, la necesidad del otro y la potencialidad de los afectos “no” utilitarizados (12) como un enriquecedor lugar donde identificar propias, y ajenas, fisuras e incongruencias de nuestros íntimos procesos de autocensura o de las narraciones creadas desde los núcleos de producción de pensamiento falo-céntricos. Y desde este lugar, la práctica vulnerable puede ejercitar la transparencia.

El ejercicio de transparencia va más allá de la deseable tarea de abrir y poner en circulación las hipótesis curatoriales en cualquier estado del proceso. Para la feminización, la práctica de la transparencia, tiene que ver con la trama-retícula resultante del diálogo entre la responsabilidad íntima, o también llamada “voluntad auto-exploratoria”, –la cual indaga en los procesos de auto-censura, contradicciones y lugares cancelados– y el mapeo de heridas, fracturas, silencios y saltos narrativos no habitados, no revisados, del contexto donde la práctica está enraizada o desea enraizarse.

El hecho de no articular esta trama-retícula pone en marcha el depotismo, la distancia, la opacidad y la verticalidad. La feminización apuesta por no distanciarse, por la vinculación, por el con-vivir pero siempre desde una fraternidad no utilitarizada . A colación de esto, la  curadora Rosina Cazali, ya advertía de la necesidad de observar sobre cómo y desde que lugar se manejan  los  afectos y las consecuencias de estos manejos: “Fortalecer estas redes que tiene que ver no sólo con lo intelectual sino con la amistad (…) porque precisamente una de las grandes estrategias de la guerra en esos 30 años fue minar las redes de relación intelectual (…) es importantísimo hacer conciencia de cual es el papel que tenemos en esas redes… Y un término que me tiene muy inquieta, que lo dejo allí, que varias veces se ha utilizado y todavía no lo entiendo: las economías de la amistad y del afecto”(13).

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Captura de una de las invitadas del proyecto la X Sonora -espacio para la participación a partir de músicas, ruidos, rumores, voces, aullidos, balbuceos-. Se pueden escuchar en Spotify, Youtube y SoundCloud @LaBienal_CA como parte de la Bienal Centromericana (2016).

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Sesiones de trabajo del proceso de organización de la Décima Bienal Centroamericana (2016) correspondientes a los encuentros de Tamara Díaz Bringa con los agentes culturales locales en Puerto Viejo.

 

En pasada edición X de la Bienal Centroamericana, presentada en San José y Puerto Limón (Costa Rica), encontramos unas claras estrategias de feminización por parte de la curadora jefe, Tamara Díaz Bringa. “Todas las vidas” plantea investigar, desde el refuerzo de los procesos e investigaciones en marcha en los distintos contextos que participan en esta Bienal, sobre los límites de vidas humanas y no-humanas, humano y animal, naturaleza y cultura. Que junto al feminismo, comprende la vida en términos de interdependencia, en su condición precaria y vulnerable. Proponiendo la observación de poéticas basadas en procesos orgánicos -que duran, que huelen, que se transforman, que mueren-. Con ello, Díaz Bringa, busca el fortalecimiento de las propias expectativas de los artistas-colectivos-curadores-pensadores participantes, huyendo del forzado formato de convocatoria abierta. Provocando un “desborde” temporal del evento bienal, junto al desbordamiento espacial de la exposición, con intervenciones en espacios públicos, ediciones impresas y en la web (14).

 

 

Responsabilidad (alegre) epistémica

Lo epistémico, como bien sabemos, tiene que ver con un comportamiento de continua exploración sobre los modos de obtener el conocimiento. La feminización propone re-pensar desde que lugar se activa y enfocarlo desde una responsabilidad (alegre) que trascienda el tono aséptico que impone el positivismo. Apostando por la total-diseminación de los centros de producción de pensamiento -los cuales no asocian la escala no-humana a la nimiedad- y enfatizando en la necesidad del cuerpo-investigación, tal como señala la artista y fundadora de la escuela independiente de arte visuales en Nicaragua, EspIRA, Patricia Belli: “Las estrategias de la crítica y de las relaciones humanas, en EspIRA, se basan en el propio cuerpo, tanto la percepción-interpretación-análisis como el proceso creativo, están atravesados por la vivencia personal. Eso, entiendo, desmonta los aparatos de enunciación hegemónicos. La experiencia personal, el cuerpo, han sido siempre un eje fundamental, para la creación y para la interpretación de las obras. Los vínculos de ese eje con el feminismo y el correspondiente distanciamiento de las prácticas positivistas-falocéntricas se han ido volviendo conscientes y nombrando-se, en el camino”.

Para lograrlo, las prácticas de feminización, abogan por la libre circulación de pensamiento, es decir, que la práctica curatorial sea una herramienta facilitadora, más, dentro del proceso de empoderamiento abierto-multipolar de armazón-divulgación desde el pleno conocimiento de todos sus recovecos. Como mecanismo de desprendimiento de tendencias contemporáneas marcadas por el ciber-fetichismo ó frente a lógicas “tuteladas” que refuerzan el consumo de la identidad. Esto último transforma el pensamiento en un mercadeo-fetichista de la palabra, donde el gesto espontáneo queda aniquilado, donde la libre circulación se cancela en virtud del auto-consumo de información.

Que la prioridad sea la libre circulación de pensamiento significa, reactivar de manera colectiva la imaginación político-estética; trascender dinámicas que controlan, a nivel epistémico, el manejo geo-político del conocimiento (15) y reconocer la esencialidad de la oralidad inédita.

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“Agua realmente azúl” (2009) de Donna Conlon y Marcus Ahlers comisionada como parte del programa de “Moviendo el mapa” en Tegucigalpa. Conlon participó en la mesa de discusión “Negociaciones: estrategias de mediación” donde detalló cómo esta intervención in-situ activo unos mecanismo de circulación, no previstos inicialmente, que posibilitaron que acerca de unos 300 estudiantes conocieran la obra.

 

En el simposio binacional (Panamá-Honduras) “Negociaciones: puentes estratégico entre el arte y los públicos”(16)(2010) la curadora y directora de la Fundación ARPA, Adrienne Samos, ya insistía “en el poder que tiene la imaginación estética de –interrumpir- el flujo de la vida cotidiana para cuestionar los mecanismos simbólicos, económicos y psicosociales operantes”.

En diálogo con lo expuesto por Tania Bruguera –la cual enfatizó en cómo su práctica no busca representar lo político, sino activar lo político- o con el proceso “improbable, pero necesario”, de Gerardo Mosquera, donde la práctica contemporánea debe tener la suficiente apertura para la incorporación crítica de recursos de la cultura de masas sumado a la insistencia de Nelson Brissac de hacer “democracia” en cualquier espacio por más modesto y efímero que sea; para Samos este simposio suponía la indagación y propuesta de estrategias para empoderar a los públicos, vincularlos y con ello establecer unos canales con suficiente fortaleza y fluidez.

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Cartel del proyecto “Guatemala después” (2014-2016)

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 “Patzicía’s Life and Memory” es una colaboración del Colectivo kaqchikel Kaqjay Moloj (Víctor Hugo Ajquejay, Edgar Esquit Choy y Rogelio Can Gómez)y la artista salvadoreña Beatriz Cortez como parte del programa curatorial “Guatemala Después”. Parte de la investigación de Cortez en el “Museo de la Memoria” localizado en un edificio publico en el municipio de Patzicia. El proyecto lo inicia Edgar Esquit, un antropólogo de la localidad muy respetado y un grupo de activistas del municipio. Consiste en la re-construcción material y narrativa de la historia de Patzicia durante el conflicto armado y en los años de primavera de la Revolución del 44. Este municipio fue masacrado por uno de los gobiernos revolucionarios, el de Arbenz Guzmán, y es una historia que tanto la narrativa de la izquierda como de la derecha oficial dejan de lado.

 

Concluimos esta primera aproximación a lo que proponemos como “prácticas de feminización” con “Guatemala Después” (17) (2014-2016). Proyecto en colaboración entre The New School (NY, USA) y Ciudad de la Imaginación (Quetzaltenango, Guatemala)-centro de creación y pensamiento crítico- considerado por la curadora Rosina Cazali como “único espacio donde hoy puede repensarse el país y donde puede surgir una verdadera posición crítica ante el estado de las cosas” (18).

“Guatemala Después” tomaba, y sigue tomando, como eje principal la responsabilidad (alegre) epistémica. Proponía la exploración de las consecuencias político-sociales a nivel artístico-cultural de un “conflicto armado” que duró más de treinta años (1970-1996). Según, Pablo José Ramírez, uno de los miembros del equipo curatorial: “Nuestro objetivo era subvertir las narrativas de la historia de la política oficial sobre la guerra y sobre la izquierda militante. Los dos grandes paradigmas en los que se ha construido el discurso histórico hegemónico con una fuerte herencia de la guerra fría y la retórica del marxismo ortodoxo; y posicionarnos desde un otro lugar, no explorado anteriormente, que genera una  producción estética-discursiva activista no inscrita en ninguno de estos dos lugares”. A nivel metodológico, Guatemala después, plantea un modelo en el cual la prioridad es la producción y puesta en circulación de pensamiento a partir de encuentros trasversales entre chamanes-activista-académicos-artistas; sirviéndose de una plataforma on line para la reflexión internacional y para que “los guatemaltecos podamos reflexionar sobre nuestra memoria histórica, nuestra identidad, y nuestras aspiraciones para el futuro”.

(Nota: esta investigación sigue en proceso. Otros rasgos de las prácticas de feminización tales como “cuerpo-investigación: irreversibilidad de la investigación performática” o “desprendimiento-imagen”, están siendo articulados actualmente. También puntualizar la existencia de procesos curatoriales en activo que entran dentro de estas categorías pero que por limitación de caracteres no se han podido incluir).

 

 

 

Notas al pie:

 

(1) Empoderamiento: ¿una alternativa emancipatoria? María Virginia Bentancor Harretche. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de la República Uruguay: http://www.margen.org/suscri/margen61/betancor.pdf

(2) A propósito de cultura queer y postidentidad leer resumen de las sesiones impartidas por Paul B. Preciados: http://ayp.unia.es/index.php?option=com_content&task=view&id=425

(3) Leer entrevista a la filósofa portuguesas Catia Faria sobre su charla ‘Lo personal es político: feminismo y antiespecismo”:https://www.diagonalperiodico.net/global/29972-lo-personal-es-politico-feminismo-y-antiespecismo.html

(4) y (6) Entrevista a Silvia Rivera Cusicanqui, socióloga y activista: http://anarquiacoronada.blogspot.com.es/2014/04/la-disponibilidad-de-lo-inedito.html

(5) A propósito del proceso de transición paradigmática, leer reflexiones de Souza Santos.

(7) “Me refiero al falso individualismo, ignorante de la totalidad en cada ser, que empujó a los hombres a formar, no verdaderos organismos sociales, sino chusma y rebaños. Me refiero al cristianismo políticamente y jerárquicamente organizado (…)”. Waldo Frank. Ustedes y Nosotros. Nuevo mensaje a Ibero-America, Ed. Losada (1942)

(8) Para ampliar información de este programa de residencias leer “San Salvador: primavera silenciosa”: http://www.coleccioncisneros.org/es/editorial/cite-site-sights/san-salvador-primavera-silenciosa

(9) Para ampliar más información sobre arquitectura esencial, recomendamos revisar la muestra de Patrick Dillon “Back to the drawing board” en Arteconsult y su trabajo a través de Estudio Remoto: https://www.facebook.com/estudioremoto/

(10) Leer entrevista a Adrienne Samos del pasado marzo (2016): http://laestrella.com.pa/estilo/cultura/hace-falta-pensar-comunicarse-debatir/23930172

(11) Adrienne Samos, “Consejos a un joven curador istmeño” en Rosina Cazali, ed., El día que nos hicimos contemporáneos, Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, San José, 2016

(12)Para ampliar información sobre las consecuencias de una fraternidad utilitarizada se recomienda leer el debate “Economía de la amistad: ¿chévere?”: http://www.coleccioncisneros.org/es/editorial/debate/contribution/el-v%C3%ADnculo-como-recurso-herramienta-su-inclusividad-puesta-en-cuesti%C3%B3n

(13) Extracto de las transcripciones realizada del Simposio Absurdo (2013) en Ciudad de la Imaginación (Quetzaltenango, Guatemala) correspondientes a Rosina Cazali en diálogo con Walter Mignolo, Julio Serrano, Pablo José Ramírez de León, Silvia Trujillo, Andrea Tock, Reyes Josué Morales y Carolina Escobar Sarti.

(14) Para ampliar información sobre la X Bienal Centroamericana http://www.bienalcentroamericana.com/

(15) El manejo geo-político del conocimiento es una herencia de la organización política “estado-nación” y reminiscencia antro-pocentrista del pensamiento humanista. Ya Waldo Frank, en sus conferencias por América del Sur, años treinta del siglo XX, advertía: “(…) me refiero a las religiones del Renacimiento y el siglo XVIII; el falso humanismo que ignora lo eterno, como premisa del tiempo; que ignora lo per-racional -no lo irracional, sino lo pre-racional- y orgánico que es la premisa de la razón. Me refiero a la mecanolatría, la adoración de la ciencia, productos erróneos del prestigio de grandes descubrimientos del siglo XVIII”. Ustedes Nosotros. Nuevo mensaje a Ibero-América (1942).

(16)“Negociaciones: puentes estratégico entre el arte y los públicos”  (2010) fue un simposio binacional programado como parte de las actividades de “Moviendo el Mapa”, plataforma de activación regional e internacional impulsada por el Centro de Artes Visuales Contemporáneo de Mujeres en las Artes Leticia de Oyuela (MUA) en Tegucigalpa desde 2008. Contó con la participación de Tania Brugera, Pepón Osorio, Gerardo Mosquera y Nelson Brissac.

(17) Para ampliar información sobre el proyecto “Guatemala después” http://guatemaladespues.org/

(18) Extracto del texto de Cazali “Considerando la contra excepción” (2013-2014) para el catálogo de la muestra “Estado de excepción” (Teoría política y arte contemporáneo en Guatemala).

 

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*Luisa Fuentes Guaza (Lorca, España, 1979) es Licenciada en Derecho y maestra en Propiedad Intelectual. Es curadora e investigadora especializada en prácticas artísticas desde Centro América y relaciones de vecindad con México, Colombia, España y Puerto Rico.