NECESIDAD (O NECEDAD): Arte joven en Guatemala – Luisa González Reiche

Luisa González-Reiche (Guatemala 1982) es consultora educativa y profesora de historia, arte, semiótica y filosofía. En varios de sus ensayos sobre arte contemporáneo, que pueden encontrarse en su blog personal, aparece una pregunta  recurrente: ¿por qué el arte es hoy una burbuja más, llena de prejuicios, como tantos otros medios a los que a su vez critica?

Ya que este tipo de cuestionamientos han sido expuestos de una u otra manera por una nueva generación de artistas en Guatemala, la autora revisa ese ímpetu creador que se salta las “reglas”.

En el artículo NECESIDAD (O NECEDAD): Arte joven en Guatemala  , analiza el trabajo de dos artistas específicos: Franco Arocha y Alberto Collía:

Para Arocha hacer arte o comunicarse a través de éste significa mostrar su postura y percepción de un país alejado del arte y su ambiente lleno de historia pero ajeno a la misma. No le gusta ser etiquetado de “artista contemporáneo” por ser principalmente una etiqueta y porque le interesa proponer ideas y no fórmulas, que vayan más allá de lo establecido por el medio. Tampoco se siente comprometido con las exigencias de los curadores y su propia burbuja.

Para González Reiche, la “posmodernidad” o “arte contemporáneo” corre el riesgo de estar convirtiéndose en una institución más al adjudicarse el derecho de instituir cánones y fórmulas. Acaso por esta razón, surgen artistas jóvenes que más allá de ir tras la búsqueda de un lenguaje propio, también luchan por liberarse de esas estructuras que han terminado convirtiéndose en un “orden establecido”.

Para Alberto Rodríguez el arte es una necesidad. El lenguaje visual es una forma inherente al ser humano de establecer lazos y darse a entender. “El arte es una forma de mirar y atar cabos en la mente”, dice, “es ver, sentir y a partir de ello, expresar”. Todos tenemos algo que sacar y el artista encuentra en el arte su única posibilidad de hacerlo. Sin embargo el arte, en Guatemala, está rezagado. Las instituciones públicas “no lo entienden” o no parecen enterarse de su existencia. Pero, realmente, en un país como el nuestro, ¿cuál es el papel del arte, o su función si es que puede dársele una función práctica, formativa, productiva?

Estas “instituciones” resultan más contradictorias cuando sus”reglas” se instauran en una sociedad donde el arte parece, además, no tener un papel importante para la mayoría de sus ciudadanos.

En un país como Guatemala, llámese “en vías de desarrollo”, llámese “tercermundista”, la función del arte parece ser muchas veces contradictoria. Mientras la influencia de un mundo globalizado y un arte occidental heredero de siglos de gestación y florecimiento nos llega a modo de bombardeo, nuestra realidad responde a necesidades, formación e historia muy diferentes. Esa complejidad puede enriquecer el trabajo artístico o banalizarlo. El artista local se ve continuamente entre la necesidad de estar a la “vanguardia” del arte global y el comunicarse a partir de su propia realidad.

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Y de la misma autora:

ANDREA MÁRMOL: la mujer y la experiencia artística

LA CUESTIÓN DEL ARTE

Ensayos en Revista Contrapoder

 

Imagen: Franco Arocha, Paint & Arqueology. 2013