Economía de la amistad: ¿chévere?

El cheverismo es un movimiento latinoamericano, particularmente de Centroamérica y el Caribe, que se ha articulado a través  de redes de contactos y proyectos cuya flexibilidad  les ha permitido desarrollarse a pesar de las estructuras institucionales o oficiales poco funcionales.

“Cualquier persona que navegue el panorama artístico latinoamericano contemporáneo se va a encontrar con el fenómeno de la economía de la amistad, y su manifestación más visible, el “Cheverismo” […] Ante la falta de institucionalidad, es el cheverismo una estrategia útil o un obstáculo? “ Un debate muy chévere de Colección Patricia Phelps de Cisneros.

A partir de la economía de la amistad, este es un concepto relativamente reciente y ha dado como resultado prácticas  de promoción del arte joven que antes resultaba invisible en el sistema internacional.

“Pero a la vez como todos los grupos de amigos, obligan cierto tipo de compromiso de socialización, de círculos de apoyo mutuo, de exclusiones e intrigas que podrían ser acusadas de poco profesionales.  Ante la falta de institucionalidad, ¿es el cheverismo una estrategia útil o un obstáculo?”

En este debate fueron invitados los curadores Beatriz López, Adrianne Samos, Emiliano Valdés, Pablo José Ramírez y Luisa Fuentes Guaza para dar una perspectiva de los conceptos y desglosar afinidades y críticas a un movimiento poderoso cuyo principal ímpetu puede ser también su mayor riesgo:

“El Cheverismo es un  término que ha sido acuñado en salas de espera de aeropuertos, mesas de restaurantes, corredores de ferias, bares, fiestas… se refiere más a una actitud, que a cualquier otra cosa. No es un movimiento cimentado en la academia; más bien encuentra su origen en la calle o en la simple y pura vivencia. Se alimenta de la amistad, pero no excluye otras instancias.” Beatriz López

“Estoy de acuerdo contigo en que Centro América y la región Caribe se encuentran en un momento histórico muy especial que, en mi opinión, se caracteriza por la formación de escenarios del arte en que las plataformas de experimentación, distribución, intercambio y comercialización están emergiendo y formando su carácter propio.” Luisa Fuentes Guaza

Para el curador Emiliano Valdés, el cheverismo ha contribuido a promover la circulación de ideas y la visibilidad de la producción cultural del Caribe y Centroamérica. Sin embargo, no asegura que ésta sea la solución a las carencias institucionales que aún permean en estos espacios.

“Dudo que este fenómeno en particular sea la solución a esas carencias pero ha generado canales alternos de producción, circulación y pensamiento que si han contribuido a la escena artística latinoamericana actual. ” Emiliano Valdés

Por su parte, Pablo José Ramírez critica lo difícil que resulta la unificación de conceptos como economía y amistad, así como el riesgo para un movimiento basado en la frescura y la informalidad de perder un carácter crítico siempre necesario.

“Otro punto a revisar cuando hablamos de Cheverismo es el del riesgo a perder su “frescura” y carácter autocritico, al depender exclusivamente de la circulación y representación cíclica y espectacularizada del gesto -convertido en políticamente correcto- (me refiero al peligro de privilegiar la actitud por sobre el objeto crítico). El Cheverismo y cualquier otro movimiento artístico corren el riesgo de esto” Pablo José Ramírez

Para Adrienne Samos, el cheverismo ha sido una reacción lógica, creativa e incisiva al sistema del arte tradicional. Sin embargo, por aburrido que parezca, sigue siendo necesario pensarlo desde espacios que replanteen constantemente las posiciones éticas de sus actores.

“Rehúsan vivir del “amor y control” de corporaciones, burocracias u oenegés. El mercado impone las reglas pero estos jóvenes artistas y gestores están listos para sacarle provecho. Sus espacios son a la vez galerías de arte emergente, salas de cine experimental, sedes para charlas, debates y actividades de todo tipo, tiendas de artículos diseñados por artistas, restaurantes y bares. Este modelo mixto atrae a un público joven y heterogéneo, y permite mayor autonomía, improvisación y flexibilidad que aquel financieramente sujeto a patronatos u organizaciones sin fines de lucro.” Adrienne Samos

Accede al debate completo en Colección Cisneros.

Imagen: Proyectos Ultravioleta, Guatemala. “Así que se vaya”. Fotografía de Pablo León de la Barra